Es una tecnología de fibra óptica pasiva que permite ofrecer Internet de alta velocidad de manera eficiente, conectando la central con el usuario final (FTTH) a través de una red compartida que distribuye una única fibra entre varios usuarios sin necesidad de elementos activos intermedios.
Componentes básicos:
- OLT (Optical Line Terminal): la central gestiona la red y administra el tráfico hacia los usuarios.
- ONT (Optical Network Terminal): dispositivo que convierte la señal óptica en eléctrica.
- Splitters: dividen la señal óptica de una sola fibra entre múltiples usuarios (1:8, 1:16, 1:32).
- ODN (Optical Distribution Network): conjunto de fibra y splitters que conecta la OLT con las ONT.
Cómo funciona:
- Descarga (OLT → usuario): la central envía una señal y cada ONT recibe únicamente lo que le
corresponde. - Subida (usuario → OLT): las transmisiones se gestionan por turnos, sin colisiones, mediante el sistema DBA (Dynamic Bandwidth Allocation).
Características técnicas:
- Velocidad: hasta 2,5 Gbps de bajada y 1,25 Gbps de subida.
- Alcance: hasta 20 km entre la central y el usuario final.
- Atenuaciones: hay que tener en cuenta los splitters y conectores (~17 dB en 1:32).
- Gestión remota: vía OMCI.
- Limitación: no todas las ONT son compatibles con todos los operadores.
¿Dónde es más útil GPON?
Es ideal para entornos que requieren una red
común, escalable y de gran capacidad:
- Bloques de viviendas y urbanizaciones: permite conectar decenas de viviendas con una infraestructura mínima.
- Hoteles y resorts: solución idónea para ofrecer servicios de alta velocidad (IPTV, WiFi, VoIP, IoT) a cientos de habitaciones.
- Hospitales, residencias y universidades: facilita la centralización, el mantenimiento y la gestión de múltiples servicios.
- Grandes oficinas y centros corporativos: reduce el cableado, mejora la eficiencia energética y asegura la calidad del servicio.
No es tan rentable en viviendas unifamiliares dispersas o entornos con pocos usuarios.
![]()

