A estas alturas del año, los más de tres millones de trabajadores por cuenta propia desconocen qué cotizaciones tendrán que pagar a la Seguridad Social el año próximo. Y esto es así porque el Gobierno no ha sido capaz de cerrar un acuerdo con las organizaciones de autónomos para actualizar los pagos que sirva para una posterior convalidación en el Parlamento. Sus propuestas han logrado, además, poner en pie de guerra a prácticamente todo el arco parlamentario, incluidos sus propios socios. Algunos como Junts están preparando su propia alternativa, después de que el PP presentara la suya.
Desde el 20 de octubre el departamento que dirige Elma Saiz no se ha reunido con el colectivo para negociar un nuevo esquema de tramos y cuotas para el periodo 2026 a 2028; aquel fue el último encuentro después de que su departamento tuviera que dar marcha atrás al alza prevista del 35% por la fuerte presión de los partidos políticos y presentara un nuevo plan que tampoco convenció. No ha movido ficha desde entonces.
Sin acuerdo previo con las asociaciones, lograr el aval de las Cortes es misión prácticamente imposible y la aritmética parlamentaria no permite al Ejecutivo sacar adelante sus propuestas. Todo apunta, por tanto, a que el esquema de aportaciones de los autónomos al sistema comenzará congelado el nuevo curso, según las fuentes consultadas.
Los cambios en los pagos de los autónomos obedecen a que hace tres años el Gobierno firmó con ATA, Upta y Uatae un acuerdo que preveía que en este 2025 debían revisarse y actualizarse las cuotas con el objetivo de llegar a 2032 con un esquema que equipare las cotizaciones de estos trabajadores, y también sus prestaciones, con las de los asalariados.
Fuente: ABC
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