El Gobierno ha lanzado el Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (PERTE) de vivienda industrializada, según ha confirmado la ministra de vivienda y agenda urbana, Isabel Rodríguez, durante una visita oficial a los terrenos donde se construirá el núcleo operativo del plan: la denominada “ciudad de la industrialización de la construcción”, en Valencia. La idea es que el proyecto no pase por el Parlamento y está previsto que se publique en el BOE.
El anuncio pone fecha definitiva a una iniciativa gestada en enero como parte de un paquete de 12 medidas para impulsar la vivienda asequible y paliar la falta de oferta. Se trata de una apuesta estratégica del Ejecutivo, según ha insistido la ministra un día después de que el presidente, Pedro Sánchez, oficializara la puesta en marcha del plan. “Este PERTE nos permitirá construir más viviendas, hacerlo mejor, más rápido y con precios más asequibles”, ha insistido Rodríguez.
El PERTE, dotado con una inversión pública de 1.300 millones de euros a desplegar en los próximos diez años, busca transformar el modelo productivo de la edificación. Se trata de industrializar la construcción, con estándares de sostenibilidad, eficiencia y escalabilidad, para superar el cuello de botella que supone hoy el modelo tradicional, que es más lento y caro. Ese giro se apoya en un enfoque tripartito: innovación tecnológica, eficiencia energética y desarrollo territorial. En el corto y medio plazo se prevé la construcción de unas 15.000 viviendas anualmente hasta alcanzar las 20.000 unidades en los próximos 10 años. En términos financieros, se pretende que los fondos públicos se canalicen de tal forma que permitan apalancar inversión privada, es decir, movilizar varios millones adicionales que provengan de las empresas.
El Gobierno confía en que este modelo reduzca significativamente los plazos de edificación gracias al uso de componentes prefabricados, procesos automatizados y planificación modular, lo que permitiría absorber una parte del déficit de vivienda existente, especialmente en entornos urbanos tensionados. El ahorro de costes y el menor impacto ambiental también son piezas clave del enfoque.
Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, ha subrayado la necesidad de un “verdadero cambio de paradigma en la propia cadena de edificación”, incidiendo en su industrialización, digitalización y sostenibilidad, con tres objetivos: “construir más y mejor vivienda, construir más rápido y a precios más asequibles”. Por ello, ha apostillado que “es hora de avanzar con toda determinación hacia un modelo industrializado de la edificación” porque permite reducir los impactos directos de residuos y emisiones de CO2 y mejora las condiciones laborales. Ante este “desafío inédito” del sector de la edificación, ha anunciado el lanzamiento del nuevo proyecto estratégico para la recuperación y transformación económica (PERTE) de la Industrialización de la Vivienda, que contará con una inversión pública de 1.300 millones de euros en 10 años, a través de instrumentos financieros capaces de movilizar también la inversión privada.
Situar a España “a la vanguardia en la industrialización de la edificación”
Se trata de “una herramienta fundamental para situar a España a la vanguardia en la industrialización de la edificación”, tras el retraso del desarrollo de este tipo de industria por la falta de financiación y la intención de que se sume la iniciativa privada, ha explicado el jefe del Ejecutivo. El nuevo proyecto estratégico se articula en torno a tres grandes ejes estratégicos: aumentar la capacidad productiva, eficiencia y sostenibilidad y formación y talento. A través del primero, se impulsará la producción industrial de vivienda apoyando la financiación de iniciativas industriales, contribuyendo a “la creación de una demanda estable y creando un entorno regulatorio que fomente que las grandes empresas de este país apuesten por esta tecnología”, junto al apoyo al crecimiento de escala de las pequeñas y medianas empresas que apuesten por la industrialización, financiando el desarrollo de nuevas soluciones industriales. El horizonte es construir una media de 15.000 viviendas industrializadas al año y llegar a las 20.000 anuales dentro de 10 años, según ha precisado.
En cuanto a la eficiencia y sostenibilidad, ha apuntado que el impulso de una industrialización abierta permitirá construir más rápido, reduciendo los tiempos de edificación entre un 20% y un 60%, y “mejor”, aprovechando todas las soluciones que la tecnología ofrece para hacer viviendas adaptadas a los desafíos como el cambio climático. Por último, la industrialización ayudará a dignificar el empleo en la construcción y “hacerlo atractivo para los jóvenes, con más seguridad, con más formación y con más calidad de vida para los que eligen esta profesión”. Para ello, se trabajará con universidades, centros de Formación Profesional y todos los agentes para adecuar un nuevo esquema de formación de talento a todos los niveles: perfiles técnicos, gestores, promotores e instaladores, y también para “atraer inteligencia y capacidad femenina al sector”.
Fuente: El País/ La Moncloa
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