Los centros de transformación (CT) son infraestructuras críticas en la distribución de energía eléctrica, encargadas de adaptar los niveles de tensión para su uso en hogares e industrias. La ejecución de operaciones y maniobras de desconexión en un centro de transformación requiere una planificación previa y el cumplimiento estricto de la normativa vigente para garantizar la seguridad de los trabajadores y la integridad de las instalaciones.
En este sentido, el Real Decreto 614/2001, de 8 de junio, establece las disposiciones mínimas para la protección de la salud y seguridad de los trabajadores frente al riesgo eléctrico en los lugares de trabajo.
Cómo llevar a cabo un trabajo sin tensión
Para llevar a cabo un trabajo sin tensión, se deben seguir las disposiciones generales establecidas en el Anexo II del mencionado decreto que detalla los pasos necesarios para garantizar una desconexión segura.
Estas son conocidas como «las 5 reglas de oro» y cada una llevará asociada una acción a realizar en la secuencia de maniobra. Ver recuadro.

Procedimiento de trabajo (descargo)
El Real Decreto 614/2001 define el procedimiento de trabajo como la secuencia de operaciones y tareas coordinadas necesarias para ejecutar un determinado trabajo en condiciones normales, así como las acciones a tomar ante emergencias o cambios planificados.
Este procedimiento, conocido como «descargo», debe incluir, además:
– Los equipos de protección individual y colectiva.
– Los materiales y equipos de trabajo.
Los recursos humanos necesarios, con indicación de su cualificación, formación y asignación de tareas.
Se recomienda que los procedimientos relativos a los trabajos en instalaciones eléctricas de alta tensión o en su proximidad se realicen por escrito. Asimismo, en una operación de corte de tensión, es aconsejable que el responsable deje constancia escrita de que se han concluido todas las etapas del proceso y la zona de trabajo se encuentra apta para poder trabajar en ella sin tensión.
Equipos de protección individual (EPI)
El artículo 3 del Real Decreto 614/2001 subraya la importancia de adoptar medidas preventivas para eliminar o reducir los riesgos eléctricos. Entre estas medidas, se destaca la necesidad de utilizar equipos de protección individual (EPI) adecuados cuando no sea posible evitar los riesgos mediante técnicas de protección colectiva o procedimientos de trabajo seguros.
Por su parte, el Real Decreto 773/1997, de 30 de mayo, establece las disposiciones mínimas de seguridad y salud relativas a la utilización de equipos de protección individual por los trabajadores. Según esta normativa, es responsabilidad del empresario proporcionar a los trabajadores los EPI adecuados para cada tarea, asegurando su correcto mantenimiento y uso.
En la evaluación de riesgos en operaciones en centros de transformación, los trabajadores están expuestos a diversos peligros:
– Contactos eléctricos directos e indirectos: posibilidad de entrar en contacto con partes activas o elementos que, por fallo de aislamiento, se encuentren en tensión (choque eléctrico).
– Arcos eléctricos: descargas eléctricas a través del aire que pueden causar quemaduras, daños oculares y auditivos.
– Proyección de partículas: emisión de partículas metálicas o aislantes durante maniobras o fallos eléctricos.
En el contexto de las operaciones en los centros de transformación, los EPI pueden incluir:
– Guantes aislantes para alta tensión.
– Guantes de protección contra riesgos mecánicos.
– Guantes de protección contra quemaduras.
– Pantalla facial inactínica o gafas adecuadas al arco eléctrico.
– Casco de seguridad aislante con barboquejo.
– Arnés o cinturón de seguridad (para trabajos en altura).
De forma complementaria, los trabajadores utilizarán:
– Ropa de trabajo adecuada (sin elementos metálicos).
– Calzado de trabajo dieléctrico.
Es necesario que los trabajadores reciban formación adecuada sobre el uso correcto de los EPI y que se realicen inspecciones periódicas para verificar su estado y fechas de caducidad. Esto garantizará su integridad y funcionalidad, asegurando la máxima protección en cada operación.
Equipos de trabajo
El Real Decreto 1215/1997, que establece las disposiciones mínimas de seguridad y salud para la utilización de equipos de trabajo, exige el uso de equipos adecuados y su mantenimiento en condiciones óptimas. Esto garantiza la fiabilidad en las maniobras y protege tanto la seguridad del personal como la integridad del sistema eléctrico.
En las operaciones realizadas en los centros de transformación, los equipos de trabajo más utilizados incluyen:
– Pértigas aislantes.
– Pértigas detectoras de tensión.
– Pértiga de salvamento.
– Equipo portátil de puesta a tierra y cortocircuito.
– Banqueta aislante.
– Alfombra aislante.
– Ensayador neumático de guantes aislantes.
La selección de estos equipos debe realizarse en función de la maniobra a ejecutar, asegurando su correcto mantenimiento y uso por parte de personal cualificado.
Capacitación y autorización del personal
El Real Decreto 614/2001 establece dos categorías de trabajadores en función de su formación y autorización para realizar ciertos trabajos en instalaciones eléctricas:
– Trabajador autorizado: persona habilitada por el empresario para ejecutar tareas con riesgo eléctrico, siempre que haya demostrado la capacidad necesaria para realizarlas conforme a los procedimientos establecidos.
– Trabajador cualificado: es un trabajador autorizado que, además, cuenta con conocimientos especializados en instalaciones eléctricas, adquiridos mediante formación acreditada o experiencia certificada de al menos dos años.
Esta distinción garantiza que las operaciones en instalaciones eléctricas sean realizadas por personal con el nivel de competencia adecuado, reduciendo riesgos y asegurando el cumplimiento de la normativa.
Ejemplo de «descargo» en un centro de transformación de abonado
A continuación, se desarrolla el procedimiento para el corte de tensión (descargo) en un centro de transformación de abonado, previo a la realización del mantenimiento del transformador. Dicho centro de transformación tendrá las siguientes características:
– Centro de transformación de abonado alimentado desde un centro de seccionamiento conectado en anillo, propiedad de la empresa suministradora.
– Las celdas que componen el centro de transformación son modelo CGMCOSMOS de Ormazabal.
– El transformador tiene una potencia de 630 KVA y está aislado con aceite de éster natural biodegradable.
– La salida en baja tensión está protegida con un interruptor automático de caja moldeada de 1000 A.
El documento que describe el procedimiento de corte de tensión deberá incluir previamente la siguiente información esencial:
– El nivel de tensión de la instalación.
– El personal requerido, especificando su capacitación.
– El tipo de trabajo a realizar.
– El material necesario y los equipos de protección individual y colectiva.
– Los equipos de trabajo.
– Las precauciones previas a considerar.
– Las dependencias afectadas.
Posteriormente, se detallarán de manera ordenada los pasos a seguir para la desconexión del centro de transformación, aplicando las «5 reglas de oro».
Antes de su ejecución, este procedimiento deberá haber sido ensayado y verificado en cuanto a su eficacia.
Precauciones durante la maniobra de desconexión:
– La secuencia de corte comenzará en la zona de baja tensión y avanzará hacia la alta tensión.
– El operario deberá realizar todas las acciones subido en la banqueta aislante.
– La puerta del centro de transformación permanecerá abierta durante todo el procedimiento.
– Los trabajadores deberán retirarse cualquier objeto metálico que lleven en el cuerpo.
Cada paso de la maniobra incluirá una acción a realizar, el elemento sobre el que se debe actuar y la ficha o especificación técnica del fabricante que deberá ser considerada. Para evitar maniobras erróneas, el operario deberá marcar en la casilla de control cada acción completada, asegurando un seguimiento secuencial del proceso.


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