El pasado 3 de diciembre se presentaba el plan maestro para el automóvil, después de un año de intensas conversaciones y reuniones entre el motor, con Anfac (la patronal nacional de automovilísticas), por un lado, y el Ministerio de Industria y Turismo, por otro. Esta hoja de ruta, denominada Plan Auto 2030, está compuesta por 25 medidas para que el sector afronte la transformación hacia el vehículo eléctrico y mantenga sus niveles de empleo en los próximos años, atrayendo nuevas inversiones tanto en el campo de la fabricación de coches, como en el de las baterías e incluso en el refino de materiales críticos como el litio. Esto último es una parte de la cadena de valor en la que China domina de forma apabullante, con más del 90% de cuota, aproximadamente. La idea del sector y del Ejecutivo es invertir en toda la cadena de valor del automóvil unos 30.000 millones en los próximos cinco años, con el Estado aportando aproximadamente un 16% de los fondos.
El megaplan sectorial —ningún país europeo cuenta con una hoja de ruta de este tipo— viene acompañado de dinero fresco para un nuevo plan de ayudas directas a la compra de coches eléctricos que sustituirá al Moves, como adelantó este medio hace casi un mes, que se llamará Plan Auto+. El nuevo programa dispondrá de 400 millones de euros y su gestión correrá a cargo del Estado, tal y como sucede con el Plan Reinicia Auto+ de la Comunidad Valenciana para los que perdieron sus coches en la dana del año pasado.
Del mismo modo, el Gobierno ha dado un nuevo balón de oxígeno al Plan Moves III y ha ampliado los fondos del programa en 400 millones de euros más. Fuentes del Ministerio para la Transición Ecológica confirman que se han asignado nuevos recursos para que las comunidades autónomas “puedan atender las solicitudes pendientes” que en al menos diez comunidades autónomas han entrado en lista de espera.
Respecto al Plan Auto 20230, un elemento importante es que las autonomías ya no gestionarán el programa, como pasaba con el Moves. “Nos hemos hecho eco de los lamentos en el sector y queremos garantizar una mayor velocidad. Hemos tenido un aprendizaje que nos ha servido para mejorar dentro de la terrible desgracia que fue la dana”, ha explicado el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que ha apremiado a “pisar el acelerador del coche eléctrico”.
A pesar de verlo como una mejora, el anhelo del sector es que se produzcan cambios fiscales que permitan que el nuevo programa de ayudas se financie solo en el futuro próximo. A su vez, el Plan Auto 2030 incluye la creación de un plan nacional de despliegue de la infraestructura de recarga. En este sentido, el año que viene el Ejecutivo lanzará el Moves Corredores, un plan de ayudas de 300 millones para incentivar la instalación de puntos de recarga en aquellas zonas de sombra de las carreteras españolas.
Más allá de los incentivos a la compra, el Plan Auto contiene una serie de medidas de calado como un “programa de crecimiento y autonomía estratégica de automoción”, con el que se busca atraer grandes proyectos de producción de baterías, componentes y también nuevas fábricas de coches, como podría ser la de la china BYD, que en los últimos meses ha puesto a España en el punto de mira como un posible destino para su segunda fábrica en terreno de la Unión Europea, tras la de Hungría —también tendrá una en Turquía, que cuenta con un tratado de libre comercio con la UE—. Para ello, el Gobierno dará continuidad a sus Perte para el Vehículo Eléctrico y Conectado, los cuales hasta ahora se han lanzado con dinero proveniente de los Fondos Next Generation europeos. El año que viene, el Ejecutivo lanzará una nueva convocatoria de 580 millones de euros.
El Ejecutivo buscará, además, atraer inversiones en I+D, para que España no sea un simple ensamblador de coches, sino que ofrezca valor añadido. “Evidentemente, abrimos las puertas a inversiones extranjeras asiáticas, queremos que generen valor, conocimiento, propiedad intelectual para ayudar en esta carrera. Sabemos que hay una parte del mundo mucho más avanzada [China], seamos humildes, aprendamos y que nos ayuden a transformar el sector”, afirmó el presidente de Anfac, Josep Maria Recasens, y máximo directivo de Renault en España.
Además, el Plan Auto 2030 contempla la creación de un sello made in Spain en el corto y medio plazo, para tratar de atraer nuevas inversiones. Esto podría ser clave para intentar contar con fabricantes chinos, por ejemplo, que a día de hoy pagan un arancel por los vehículos importados desde el gigante asiático. Con estas y otras medidas, el plan busca convertir a España en un productor anual de 2,7 millones de coches, frente a los 2,37 millones que el país hizo el año pasado. Esto, aun así, no serviría para incrementar el volumen de trabajadores del sector (1,9 millones de empleados), ya que el vehículo eléctrico demanda menos mano de obra que el coche de combustión.
La iniciativa conjunta entre Anfac y el Gobierno se ha marcado como meta no solo mantener el valor agregado bruto del automóvil, que entre fabricantes de piezas, coches, vendedores, financiación y aseguradoras se estima que asciende a 85.000 millones de euros, sino aumentarlo hasta los 120.000 millones de euros al año. En caso de no hacer nada, el grupo de trabajo que realizó este plan estima que ese valor agregado podría caer hasta los 78.000 millones. Para verificar que el programa cumple su objetivo, el sector y el Gobierno se reunirán una vez al año para ver cómo avanza. El objetivo último es mantener a España como el segundo productor europeo, solo por detrás de Alemania, y que siga siendo entre el octavo y noveno fabricante mundial, un puesto que cada año se disputa con Brasil.
Ampliación de 400 millones de euros para atender al Plan Moves III
De acuerdo con fuentes ministeriales, el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), organismo dependiente de Transición Ecológica, informó a las comunidades autónomas de que se han ampliado los recursos presupuestarios asignados al Plan Moves III, con otros 400 millones de euros y atenderá a las solicitudes que lleguen hasta el 31 de diciembre, cuando finalice el programa.
Estos nuevos fondos elevan el total de presupuesto asignado en subvenciones para la compra del coche eléctrico a 800 millones de euros, sumando el recién anunciado Plan Auto+, que sustituirá el próximo año al Moves III y que gestionará el Ministerio de Industria y Turismo.
El Plan Auto+ se basa en la experiencia positiva del Plan Reinicia Auto+ de la Comunidad Valenciana, que sirvió para ayudar a aquellas personas que habían perdido su coche durante la dana de octubre del año pasado. Este programa, alabado por el sector por su rapidez en la entrega de las subvenciones, con una espera media de un mes (frente a los 18 meses del Moves), ha disparado el mercado en la región, llevando a la Comunidad Valenciana a aumentar sus ventas un 44,8% entre enero y noviembre, cuando el conjunto del mercado español creció un 14,7%, según datos de Anfac, la patronal nacional de automovilísticas.
Fuente: Manu Granda-El País/El Economista
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