Ajustes por el apagón: la factura de la luz llega con sorpresas

La gran paradoja de las facturas de la luz que están llegando a los clientes en estas semanas de febrero es que podrían esperar una rebaja, o al menos los mismos precios que pagaban hasta ahora, gracias al impulso de las renovables tras la sucesión de temporales de las últimas semanas. Pero la realidad es que esos recibos también están incorporando un extra desconocido: el precio que hay que pagar para que no haya otro apagón como el que dejó a oscuras a toda España el 28 de abril del año pasado.

El incremento de esos costes regulados del recibo se ha duplicado prácticamente en el último año, casi como si fuese un impuesto en la sombra. Los servicios de ajuste -como así se denominan técnicamente- han pasado de los 0,017 euros/kwh de febrero de 2025 a los 0,029 euros/kwh que han alcanzado este mes. Incluso ha habido días con picos de 0,035 euros/kwh, según los datos de Red Eléctrica. El problema de estos conceptos es que «no son visibles en las facturas de los consumidores directos, porque simplemente verán un aumento del precio del kwh consumido», explica Antonio Delgado, CEO de Aleasoft.

¿Qué parte del recibo ha subido?

Todas las facturas de la luz se dividen en tres grandes bloques: la potencia contratada, la energía consumida y los impuestos y tasas. Algunos de esos conceptos se han incrementado desde el 1 de enero por la decisión tomada en el Ministerio de Transición Ecológica o en la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), en su caso. Los peajes -lo que se paga por tener acceso a la red eléctrica, el ‘fijo’- se han incrementado ligeramente. Para un hogar con una potencia contratada de 4,6kw, paga ahora casi 20 euros al mes frente a los poco más de 18 euros del año pasado.

El mayor alza se ve reflejado en el precio de la energía actualizado a 1 de enero que paga cada tarifa. Porque ahí se incluyen los cargos entre los que se encuentran los servicios de ajuste, «que son los que ha aumentado por el modo ‘reforzado’ tras el apagón», explica Antonio Delgado. Aquí el aumento es claro: un 10,3% más este año que el anterior, estima este experto.

Coste mensual

Los ajustes para pagar la seguridad tras el apagón afectan tanto a la tarifa regulada como a las que son fijas, actualizadas desde el pasado 1 de enero

Para rematar, también ha subido el importe que cada consumidor abona para financiar el bono social eléctrico del que disfrutan unos 1,7 millones de hogares con el descuento del precio. Es decir, esa rebaja se paga entre todos los usuarios mes a mes en su recibo. Este año ha subido, para un hogar medio con potencia de 4,6 kw, un 58%.

¿Afecta a todos los contratos?

Sí, aunque no en la misma proporción. Los cargos actualizados desde el 1 de enero impactan en todas las tarifas de la luz, independientemente de que se trate del precio regulado (PVPC) o de una modalidad del mercado libre. En el primer caso, lo acusan diariamente, ya que el precio de la luz que pagan va vinculado a la evolución vinculada al mercado mayorista, donde se reflejan claramente los nuevos costes para evitar un nuevo apagón.

Para un hogar con el PVPC contratado, el coste mensual de esos servicios de ajuste ha superado los ocho euros en la factura de enero y va camino de situarse ampliamente por encima de los diez euros en el recibo que llegue de febrero, según las estimaciones de Francisco Valverde, experto energético. Por comparar, en abril del año pasado estos hogares pagaban menos de seis euros por este sobrecoste; superó los nueve euros en mayo, tras el ‘shock’ del 28 de abril; y se ha mantenido en torno a los ocho euros durante la última parte del año pasado.

En el caso de que un cliente tenga contratada una tarifa libre, en la mayor parte de los casos también habrá comprobado un incremento de los costes. Porque a pesar de tener firmado un precio del kwh inamovible, la letra pequeña de esos contratos incluye la posibilidad de elevarlo cuando haya modificaciones regulatorias, como está ocurriendo con el nuevo año. Su precio seguirá siendo fijo, pero ya con la subida aplicada desde el 1 de enero de la que se estarán percatando ahora al llegarles la factura. Por esa, entre otras razones, les ha subido el coste de la luz.

¿Pero por qué pagamos más si hay récord de renovables?

Precisamente porque el sistema necesita asegurar el suministro de luz, aunque las energías eólicas o hidroeléctricas se encuentren a pleno rendimiento. Es decir, las centrales limpias están ahora más activas que nunca (aportan un 65% al mix), gracias a la sucesión de tormentas y temporales que aportan agua y viento. Pero la red necesita tener asegurada la producción gracias a otras plantas que aportan estabilidad al no estar pendientes de la meteorología. Y eso cuesta dinero… que va directamente al recibo.

Estas alternativas a las energías verdes son las centrales de ciclo combinado. Instalaciones que utilizan el gas natural para producir luz. Y son las más caras del sistema. Desde el mismo 29 de abril del año pasado, su uso ha sido superior con respecto a lo que ocurría hasta entonces precisamente para evitar otro apagón. Es lo que se denomina como ‘modo reforzado’ con el que Red Eléctrica trabaja. «Ese aumento responde a la necesidad del sistema que requiere cada vez más mecanismos de respaldo que garanticen seguridad y estabilidad», explica Borja Osta, subdirector de Selectra. «La prioridad es clara, evitar riesgo de desabastecimiento», aclara. Y para ello se usan los ciclos para que al menos estén «operativos y disponibles» aunque finalmente no entren al mix . «Eso tiene un coste e impacta en la factura», sentencia Osta.

«Nadie me había informado…»

El incremento de los precios de este inicio de año ha pillado desprevenidos a la mayor parte de consumidores. En primer lugar, porque ni Red Eléctrica ni el Ministerio de Transición Ecológica han aclarado el impacto económico que tiene el modo reforzado desde el apagón. Incluso, el departamento dirigido por la vicepresidenta Sara Aagesen llegó a difundir a finales del año pasado un mensaje en el que anticipaba una reducción de las facturas por la caída del precio de generación mayorista, que compensaría el alza de peajes y costes, según sus cálculos.

Se trataba de una estimación para todo 2026, aunque la realidad está siendo tozuda habida cuenta de las actualizaciones de precios eléctricos que les llegan a los usuarios. La única referencia a la que se pueden aferrar es a las facturas que les lleguen estas semanas, con la referencia del consumo de enero, en las que les incluyen estas novedades posiblemente algún lugar de esa comunicación oficial.

Fuente: José María Camarero-ABC

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