Aislamiento térmico para suelo radiante eléctrico: guía de buenas prácticas

El suelo radiante eléctrico se ha consolidado como una solución de calefacción eficiente y confortable, ofreciendo ventajas significativas en términos de inversión y flexibilidad. Sin embargo, para maximizar su rendimiento y asegurar una larga vida útil, es crucial prestar especial atención a la instalación del aislamiento térmico. Este elemento, a menudo subestimado, juega un papel fundamental en la eficiencia energética y el confort del sistema, permitiendo dirigir el calor de manera óptima y minimizando las pérdidas. En este artículo, exploraremos las mejores prácticas para la instalación del aislamiento en suelos radiantes eléctricos, desde la selección del material adecuado hasta los detalles clave de su colocación, tanto en obra nueva como en reformas.

¿Por qué es fundamental el aislamiento en el suelo radiante eléctrico?

El suelo radiante eléctrico se instala debajo del recubrimiento de suelo y no necesita ningún sistema de generación de calor centralizado, aportando numerosas ventajas respecto a otros sistemas de calefacción: inversión reducida, máxima flexibilidad, instalación independiente estancia por estancia, exento de mantenimiento y una larga vida útil.

La instalación, aunque sencilla, debe realizarse siguiendo una serie de recomendaciones con el fin de asegurar el confort óptimo, la eficiencia energética y una larga durabilidad. 

En este primer artículo de buenas prácticas, empezaremos por el paso previo a la instalación de la manta calefactora, la instalación del aislante térmico de suelo.

El correcto aislamiento de suelo tiene un papel primordial en el funcionamiento óptimo de la instalación. Permitirá tener un rendimiento máximo en todos los aspectos: confort, ahorro energético y reactividad.

El aislante de suelo permite dirigir el flujo térmico hacia la superficie del suelo limitando al máximo las perdidas térmicas hacia abajo. La colocación de la banda perimetral alrededor de la estancia permite por su parte evitar puentes térmicos a la periferia del suelo eliminando al máximo la transmisión de calor por conducción entre el suelo y las paredes de la estancia.

Este aislamiento específico de suelo no sustituye de ninguna manera al aislamiento del edificio que permite minimizar las perdidas térmicas y el consumo de energía.

Aislamiento térmico en obra nueva: recomendaciones clave

Caso de construcción nueva: 

En el caso de construcción nueva, no suele haber limitación de espesor para la colocación del aislante de suelo. Para un rendimiento óptimo, se recomienda colocar un aislante con una resistencia térmica de 1 m2K/W. En el caso de que la estancia esté ubicada encima directamente del exterior, de un local no calentado o de un terraplén, se recomienda incrementar la resistencia térmica del aislante hasta 2 m2K/W.

El aislante debe ser incompresible o de alta densidad con un mínimo de 25 kg/m3.

Se recomienda, por ejemplo, utilizar aislante de poliestireno extruido (XPS) de 3 cm para alcanzar una resistencia térmica de 1 m2K/W o bien de 5-6 cm de espesor para alcanzar una resistencia térmica de 2 m2K/W.

Aislamiento en reformas: soluciones de alto rendimiento

En el caso de reformas, hay que asegurarse de la altura disponible para poder elegir el aislante adecuado. Aunque en la mayoría de casos no se suele disponer de mucho espesor, es imprescindible colocar un aislante térmico y hay que recurrir a aislantes con altas prestaciones para obtener un rendimiento óptimo del suelo radiante.

La colocación de las planchas de F-Board (poliestireno extruido con recubrimiento de superficie) de 6 mm permite acortar a una tercera parte el tiempo de calentamiento. El aislante F-Board dispone de un recubrimiento superficial de cemento reforzado que permite una adhesión perfecta de los productos de agarre (cemento cola, autonivelante) para una instalación más sencilla y de mejor calidad.

Existen también otros tipos de aislantes con resistencias térmicas elevadas y de alta densidad que son aptos para la instalación de suelo radiante eléctrico, como por ejemplo aislantes de fibra de madera.

Preparación y colocación del aislante

Tanto en reformas como en construcción nueva, se tiene que cuidar el estado de superficie del suelo soporte. Debe estar limpio, sin residuos o restos de yeso, así que plano y horizontal.

Los aislantes rígidos no deberán tener una deformación (flecha) superior a 4 mm/m para evitar bolsas de aire debajo el aislante.

Por otro lado, se debe impedir la penetración de cualquier material, especialmente lechada dentro de las juntas entre los tableros, entre tableros y pared o directamente en el aislamiento, por ese motivo se tiene que sellar/obturar las juntas entre tableros con cinta adhesiva o la colocación de una capa de desolidarización impermeable y estanca (por ejemplo una lámina de polietileno de 200 µm de espesor).

De la misma manera, se debe cubrir con aislante la totalidad de la superficie de la estancia, aunque la manta calefactora solo cubra parte de ella.

Loading

¿Qué te ha parecido este contenido?

¡Haz clic en una estrella para puntuarlo!

Promedio de puntuación 5 / 5. Recuento de votos: 2

Hasta ahora, no hay votos. ¡Sé el primero en puntuar este contenido!

Compartir esta noticia

ÚLTIMOS POST DEL BLOG