Lunes, 8 de Abril, 2019

Los fallos eléctricos provocan el 18% de los incendios que se producen en el hogar

En el marco de EFICAM (Madrid, 27 y 28 de marzo), Fundación MAPFRE y la Asociación Profesional de Técnicos Bomberos (APTB) mostraron los últimos datos oficiales de víctimas mortales por incendio, cifras que se recogen año tras año en el Estudio de Víctimas de Incendios en España. Los datos ponen de manifiesto un incremento del 17% en cuanto al número total de personas que han perdido la vida entre noviembre de 2018 y febrero de 2019, con un total de 82 fallecidos, 12 más que durante el periodo 2017-2018.

Durante la presentación también se hizo referencia al estudio realizado en 2017 en el que se detectó que los fallos eléctricos habían provocado el 18% de los incendios que se habían producido en el hogar. En este contexto, APIEM (Asociación Profesional de Empresas de Instalaciones Eléctricas y Telecomunicaciones de Madrid) ha dado a conocer su Guía de consejos y buenas prácticas para mantener la seguridad en las instalaciones eléctricas de los hogares españoles.

Asimismo, con el objetivo de concienciar a la ciudadanía sobre la importancia del buen estado de las instalaciones eléctricas para la seguridad de los hogares, FENERCOM (Fundación de la Energía de la Comunidad de Madrid) también ha incluido esta completa guía de APIEM en su página web.

Manipular los aparatos eléctricos siempre con las manos secas, no enchufar cualquier aparato en cualquier enchufe, no tocar un electrodoméstico que dé “calambre” a la vez que el fregadero, no utilizar ladrones o conexiones múltiples o desconectar siempre la tensión general de la vivienda antes de manipular una instalación eléctrica son sencillos consejos que aumentan la seguridad en las instalaciones eléctricas de los hogares y que pueden significar la diferencia entre la vida y la muerte.

Jesus Monclús, director de Prevención y Seguridad Vial de Fundación MAPFRE, hizo referencia a la necesidad de desarrollar un plan nacional de prevención de lesiones por incendios que permita alcanzar el objetivo cero víctimas mortales o graves por esta causa”, una iniciativa, ha indicado, que se inspire” en los que ya existen, como los de prevención de lesiones de tráfico, y que tenga en cuenta medidas básicas y efectivas”, dirigidas a promover la educación infantil y las inspecciones voluntarias en comunidades y viviendas, entre otras acciones. A ello se suma una indicación importante, dirigida a que los ciudadanos instalen detectores de humo, asequibles para cualquier familia. Según esta entidad, que aboga por extender el uso de este aparato en todo tipo de viviendas, los detectores son el mejor sistema para sobrevivir a un incendio por la noche, ya que despiertan a las personas con un fuerte pitido, lo que les permite escapar para salvar la vida.

El director-gerente de APTB, Gabriel Muñoz, destacó que "los incendios provocados por aparatos eléctricos se concentran especialmente en los meses de invierno, con los aparatos productores de calor como tristes protagonistas. La falta de mantenimiento y limpieza de electrodomésticos que se usan unos días al año; el uso indebido, como "secadora" de ropa en algunos casos, o la sobrecarga de redes, están detrás de muchos siniestros. Un simple detector de humos puede ser un elemento clave no ya para salvar vidas, sino incluso para evitar la destrucción de un inmueble cuando los incendios están iniciándose".

El presidente en funciones de APIEM, Ángel Bonet, recomendó la utilización de diferenciales eléctricos en las viviendas ya que “es un elemento que controla la intensidad de la corriente eléctrica. Toda la intensidad que sale por un cable vuelve por el otro, si en un momento determinado, dentro de la vivienda, hay una fuga de un solo cable, ese diferencial al notar que lo que sale no es igual a lo que entra, se dispara y la corriente eléctrica se corta. Si sale un amperio, lo normal es que vuelva un amperio; si sale un amperio y vuelve 0.90, esa diferencia de 0.10 la detecta el diferencial y corta la corriente".

Asimismo, existen instalaciones antiguas que se realizaron sin interruptor diferencial y “actuaciones inconscientes de personas que conectaban uno de los cables con el fin de poner potenciales ajenos al suministro legal, así como permutaciones de la fase por el neutro cuando hay fugas de corriente en circuitos monofásicos. En definitiva, prácticas temerarias por personas no profesionales y legalmente habilitadas que se dedican a la realización de chapuzas y averías”.

APIEM recomienda la realización de revisiones eléctricas periódicas siempre con instaladores eléctricos autorizados como garantía de servicios de calidad y de seguridad para los usuarios finales. Del mismo modo, la asociación anima a los instaladores a acreditarse de forma y contar con un carné certificado, ya que es una herramienta que proporciona al instalador transparencia en la gestión de sus servicios de cara al cliente. Además, al usuario final le aporta la seguridad de que una empresa instaladora autorizada por la Comunidad de Madrid realizará cualquier modificación en la instalación eléctrica o de telecomunicaciones de su vivienda.

Más de un 70 % del parque de edificios de viviendas en la Comunidad de Madrid fueron ejecutados con reglamentos anteriores al vigente, concretamente un 30% es anterior a 1973. Por tanto, se trata de instalaciones en algún caso muy antiguas.

El Plan Renove de Instalaciones Eléctricas Comunes, que está vigente hasta el 31 de diciembre de 2019 y se gestiona a través de FENERCOM, se enmarca dentro del conjunto de actuaciones que lleva a cabo la Dirección General para promover, en este caso mediante incentivos económicos, la mejora de las condiciones de seguridad y favorecer la incorporación de medidas de eficiencia energética en los edificios de viviendas.
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