Lunes, 3 de Diciembre, 2018

Los jóvenes instaladores debaten sobre los principales retos a los que se enfrentan en su día a día

En una jornada organizada por la revista Cuadernos de Material Eléctrico y la colaboración de APIEM, una veintena de jóvenes instaladores tuvieron la ocasión de poner en común y debatir sobre los principales retos a los que se enfrentan en su día a día, así como sus inquietudes y sus ideas para solucionarlos. Esta jornada contó con el patrocinio de AmbiAfme, Fluke, Grupo Electrostocks, Ledvance, Prysmian Group y Retelec.

La falta de jóvenes cualificados que se incorporen a sus empresas y el problema del relevo generacional fue un tema recurrente entre este grupo de jóvenes instaladores, quienes coincidieron en reconocer los problemas que tienen para incorporar empleados. “La tecnología avanza muy rápidamente, pero no lo hace de la misma manera en los centros de FP, por lo que los jóvenes no salen lo suficientemente preparados como para ejercer un trabajo de instalador de siglo XXI”, comentaron reconociendo también que el propio sector no ofrece grandes atractivos a estos jóvenes para incorporarse al mundo laboral. “Cuando los contratas están tan verdes que los tienes que enseñar casi de cero y puede pasar un tiempo hasta que logren desarrollar trabajos de cierta envergadura. Esto lleva a muchos al desánimo y a dejarlo. Es una cuestión, en muchas ocasiones, de actitud”.

Juanjo Catalán, consultor y coolhunter energético, puso el acento en la necesidad de que los instaladores cambien el chip de técnico para creerse empresarios. Catalán aseguró que el instalador tiene que aprender a trabajar en el ámbito de la prescripción y ver más allá del ámbito técnico para saber vender y venderse.

En la misma línea profundizó Juan Carlos Labrador, consultor senior asociado en la EOI (Escuela de Organización Industrial) animando a los instaladores a mirar más allá y trabajar la digitalización para tener más oportunidades de negocio. “Aunque la empresa sea pequeña tiene que tener huella digital”, comentó.

Por su parte, Víctor Quintana, responsable del Centro de Formación de APIEM, explicó a los jóvenes instaladores la diferencia entre la formación reglada, que es la que te va a permitir convertirte en instalador autorizado, y la formación complementaria, que es la que te va a dar el valor añadido como profesional. “Un instalador no puede dejar de formarse nunca porque esto es lo que le va a dar la llave de entrada a muchos más ámbitos que solo la electricidad como es las telecomunicaciones, la climatización, la domótica, el autoconsumo o el vehículo eléctrico”.

En una mesa redonda, los jóvenes instaladores tuvieron la oportunidad de trasladar a fabricantes y distribuidores de material eléctrico cuáles son las necesidades que les hacen más fácil el día a día tanto en términos de logística como de precio y servicio. Todos los presentes tomaron buena nota de algunas de las claves que hacen que un instalador pueda estar satisfecho.

La jornada culminó con una dinámica de grupo consistente en desarrollar un proyecto de rehabilitación integral y puesta a punto con las últimas tecnologías de electricidad y telecomunicaciones de un edificio de viviendas en un barrio de clase media-alta, así como la presentación de ese proyecto por equipos.

 

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